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Rosa Montero se las sabe todas, y para demostrarlo, nos da ‘Instrucciones para salvar al mundo’, en su última novela. Aunque, según declaró la novelista y periodista en la presentación de esta novela publicada por la editorial Alfaguara, el libro hace gala de una visión humorística de la sociedad ya que “no se puede salvar el mundo y menos dar instrucciones para ello”, según confiesa la propia Rosa.
Montero analiza, pues, en esta novela el mundo moderno, un lugar de soledad e incomunicación en el que abundan la prostitución, el terrorismo y otras desgracias. “Vivimos con la sensación de estar al borde del apocalipsis, con un vago sentimiento catastrófico”, asegura la autora. “Cuando no son las vacas locas, es la gripe aviar y sino la crisis climática. Todo el rato pasan cosas espantosas hasta el punto que parece que esto se va a acabar. A veces te dan ganas de decir que paren el mundo un momento”.
Un médico, un taxista y una prostituta
Así, para plasmar esta sociedad, Montero se vale de personajes como Matías, un viudo taxista de profesión, Daniel, un médico al que la vida a desilusionado, Fatma, una prostituta africana que ha sido víctima de numerosos abusos y Cerebro, una científica frustrada a pesar de su cerebro. Sin embargo, de entre este desconsolador elenco, Rosa tiene muy claro cual es su personaje favorito: “El médico me gusta especialmente porque es muy común en la sociedades postindustriales. Tiene las necesidades cubiertas pero encarna la tentación del fracaso. Está mal aunque no tiene nada de que quejarse. Me parece triste que haya tanta gente que está deshuesada, que no encuentra sentido a la vida y se deja hundir mientras hay otros que pelean”, criticó.
Otros personajes, más que un reflejo de la sociedad, tienen un referente real mucho más concreto. Es el caso de Matías, inspirado en un taxista de profesión que Montero tuvo ocasión de conocer tiempo atrás: “Hace 10 años un taxista muy callado, tras cruzarnos con un conductor borracho, me dijo que él también bebió mucho cuando murió su mujer. Me dijo cuatro frases pero en ellas encontré una historia tremenda, una perla de sufrimiento y superación profunda”, explicó.
“Salvar el mundo es algo muy grande”
Para Montero, en un mundo “sin respuestas globales y en el que los dioses han muerto, sólo nos queda ser buenas personas”, aseguró. “Si alguien viene diciendo que puede salvarlo mejor salgamos todos corriendo porque los salvadores del mundo son los peores”, comentó con sorna. Además, la autora añadió que hay que “aprender a colocar el dolor para que no nos destruya y nunca perder las esperanzas en la fuerza de la supervivencia”.
La novelista, escritora y salvadora de la humanidad tiene muchos proyectos de futuro. Entre ellos, muchos libros “Como voy a ser muy mayor, en lugar de irme como los jubilados a Torrevieja voy a ver si me construyo un mundo imaginario. Serán novelas independientes que empezarán y terminarán pero se repetirán los personajes porque quiero construir un mundo imaginario e irme allí a vivir”, concluyó. Y ojalá sea así.




