LOS RENGLONES TORCIDOS DE DIOS: CUANDO LA REALIDAD SE FUNDE CON LA FICCIÓN
Torcuato Luca de Tena nos presenta en esta obra un viaje a los entresijos de la mente humana de la mano de Alice Gould, una mujer de asombrosa inteligencia que desciende a los infiernos de un psiquiátrico con el supuesto encargo de encontrar al asesino del padre de Raimundo García del Olmo. Sin embargo, la realidad no es tan sencilla, ya que según el director del centro, Samuel Alvar, Alice adolece de paranoia y tendencias homicidas, ya que, supuestamente, ha intentado asesinar a su marido en tres ocasiones. Sin embargo, para Alice, esta paranoia no es más que una coartada para desentrañar el misterio que se le ha encomendado. Desde este momento, Luca de Tena empieza a desconcertar al lector hasta tal punto que éste no dejará de cuestionarse a lo largo de la obra si Alice está verdaderamente enferma o es una auténtica actriz de Óscar. Mientras tanto, el misterio está servido.
La protagonista de ‘Los renglones torcidos de Dios’ es una mujer brillante, culta, encantadora y aparentemente lúcida que no encaja en los pasillos de un psiquiátrico por el que veremos desfilar personajes perturbados como ‘El gnomo’, un enfermo con ‘orejas grandes boca de luna’, que intentará agredir a Alice, enfermos educados y entrañables como Ignacio Urquieta, un hombre con fobia al agua consecuencia de un trauma infantil, y otros inquietantes por la gravedad de sus patologías como la ‘mujer péndulo’, que carece de espina dorsal.
De esta manera, Luca de Tena se servirá de la trama principal de la obra para retratar a sus lectores el ambiente claustrofóbico y a veces hostil del manicomio. El autor plasma, además, con mucho acierto la capacidad de abstracción desarrollada por los médicos y enfermeros del centro para no implicarse demasiado con los pacientes y evitar contagiarse por el entorno enfermizo del psiquiátrico. La otra cara de la moneda será la camaradería desarrollada entre algunos de los pacientes, los más cuerdos, que se refugiarán en la amistad para sobrevivir a la enfermedad. Tal será el caso de Alice e Ignacio, entre los que se vislumbrará algo más que una amistad. Es por esto, que la novela puede considerarse en muchos sentidos un ensayo sobre la psicología humana en sí misma así como sus distintas patologías.
Otro de los principales atractivos de la novela será la confusión entre realidad y ficción que el autor es capaz de generar a lo largo de toda la obra. En primer lugar, aunque el libro está narrado en tercera persona, únicamente vemos los hechos a través de los ojos de Alice, con lo que hemos de “creernos” lo que ella ve para dejarnos sumergir en la historia. Por otra parte, el propio ambiente del manicomio se presta a la confusión mental: un lugar en medio del campo, donde todos los días son iguales y se pierde la noción del tiempo, del espacio y de la vida. Y, como no, al transcurrir la trama en un manicomio es difícil no dejarse llevar por las fantasías a veces más que creíbles de los pacientes del centro. Y si no, el desenlace hablará por sí solo…
Luca de Tena, Torcuato. Los renglones torcidos de Dios. Ed: Booket. Col: Literaria. Pag: 448. Precio: 7,95 euros.



